Mi aventura junto a mi hijo de 8 años

Testimonio del Trekking Crew 
Por Randol Moreno

He vivido esta aventura a mis 38 años, acompañado de mi hijo Owen, de 8 años.

¿Qué me motivó a participar en esta aventura?

Aunque vivo en Santo Domingo, soy de la zona norte del país (Nagua) y me crie "monteando", buscando mango, coco, subido en mata, quitándome cadillo de la ropa, viendo el moriviví; por lo que quería que mis hijos vivieran esta experiencia de un contacto directo con la naturaleza.


Hice senderismo hacia el Pico Duarte, pero no fue con backpacking, y también quería experimentar la diferencia. Me gustan los retos difíciles, exponer mi cuerpo a condiciones extremas y ver de qué estoy hecho; depender de mi fuerza y con mi mente decirle al cuerpo: tú puedes, un paso más, pa´ lante. ¡Llegar a la meta con tu propio esfuerzo, es la mayor satisfacción que se pueda tener!

¿Cómo fue la experiencia?

Muy buena: excelente organización, lamentablemente corta, pero por las condiciones del COVID, no pudimos durar tanto.

La gestión de Patas Sucias hace que uno se sienta en familia, aunque sea nuevo en el grupo. Cuando al fin pude conocer a César, cariñosamente llamado Sensei, sentí que ya nos conocíamos y eso es vital en una experiencia como ésta: sentirse parte de un grupo, sentirse FAMILIA.

Owen estaba super emocionado. Ese día se despertó a las 5 am. El solo pensar que dormiría fuera de su casa, en una casa de campaña, en el bosque, eso lo tenia SUPER EMOCIONADO y preguntaba por todooooo.

¿Cuáles fueron mis mejores momentos?

Cuando estábamos próximos al lago, que entre los árboles se podía ver el agua, eso fue muy emocionante, porque cuando le dije a Owen, ¡Mira llegamos!, cuando él vio toda esa agua, dijo WOW, que grande. A él eso le dijo: ¡Llegaste!

¿Cuáles fueron los momentos más difíciles?

La Avispa. A Owen le picó una avispa y eso le bajó un poco el ánimo. Cuando hablé con él, se reanimó un poco. Después que llegamos estábamos buscando lugar para armar la carpa y saz, a mí me picaron 2 avispas, y eso fue lo mejor, porque él vio que no era nada. Ahí se identificó más conmigo.

¿Qué aprendizaje me llevo?

Aunque lo sabía, lo confirme mucho más: mi país es hermoso y los mejores lugares están donde la gente no puede llegar con facilidad. Ese precio y esfuerzo estoy dispuesto a pagarlo, con tal de poder ver el mejor ángulo de mi Quisqueya.

¿Qué recomendaciones tengo para los que vayan a vivir esta experiencia en el futuro?

El trayecto es difícil, el esfuerzo es grande, la carga es pesada, pero lo que verás en la meta no tiene precio. Ánimo, tú puedes. #AcamparEsFacil

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